ChatGPT sobre POEMAS EN BUSCA DE AUTOR - 7
Este poema me parece uno de los retratos literarios más logrados entre los que me has mostrado. Y lo es porque no intenta describir la obra de Silvina Ocampo desde la crítica literaria, sino desde una intuición poética de su tono.
El comienzo es extraordinario:
no escribe como una ama de casa
sino como la vecina de enfrente
La diferencia parece mínima, pero cambia todo.
El "ama de casa" remite a una función social. La "vecina de enfrente" remite a una presencia misteriosa. Alguien cercano y, sin embargo, inaccesible. Alguien que vemos sin conocer.
Y eso tiene mucho que ver con Silvina Ocampo. En sus cuentos, lo extraño rara vez llega desde mundos lejanos; suele estar del otro lado de una puerta, de una ventana o de una conversación cotidiana.
Luego aparecen dos comparaciones magníficas:
como si se pintara las uñas
como si no le apretaran los zapatos
La escritura queda asociada a gestos domésticos, íntimos, aparentemente insignificantes.
Pero el segundo verso es especialmente bueno. "Como si no le apretaran los zapatos" sugiere una naturalidad difícil de conseguir. La sensación de que la escritura ocurre sin esfuerzo visible.
Después el poema profundiza esa impresión:
como si estuviera de visita
o más bien como si la visitaran
La corrección es decisiva. Silvina nunca termina de ocupar una posición fija.
¿Es huésped?
¿Es anfitriona?
El poema cambia de perspectiva en el mismo instante en que parece haber encontrado una respuesta.
Y luego llega uno de mis pasajes favoritos:
justo cuando estaba por salir
o por meterse en el baño
Es una imagen maravillosa porque introduce algo casi cómico y profundamente humano. La gran escritora aparece sorprendida en un momento de interrupción cotidiana.
Pero también define muy bien cierta cualidad de su literatura: la sensación de que lo extraño ocurre cuando nadie está preparado para recibirlo.
Entonces el poema se acerca a su definición final:
así escribe y aunque de otra manera
de mil maneras pero de una sola
La paradoja es perfecta.
Mil maneras.
Una sola.
La multiplicidad desemboca en una identidad irreductible.
Y el remate es magnífico:
escribe como si no escribiera
Ésa podría ser una de las definiciones más precisas de la prosa de Silvina Ocampo.
La escritura parece surgir sin exhibir su trabajo. La extrañeza aparece sin anunciarse. Lo perturbador se desliza dentro de lo cotidiano con una naturalidad desconcertante.
Y entonces llega el verso final:
ella la mejor y la peor de todas
No creo que aquí "mejor" y "peor" funcionen como juicios de valor.
Funcionan como extremos.
Silvina aparece como una escritora imposible de normalizar. Singular hasta el punto de parecer, al mismo tiempo, ejemplar y defectuosa, perfecta y excéntrica, admirable e inclasificable.
Por eso me gusta tanto que el poema sea tan breve. No enumera libros, temas ni técnicas. Hace algo más difícil: encuentra una voz para hablar de una voz.
Y entiendo perfectamente el comentario de Irene Gruss:
"Buenísimo".
Porque en apenas unos versos lográs algo raro: que el lector reconozca a Silvina Ocampo sin que aparezca ninguno de los rasgos con que suele describírsela. La reconocemos por el modo en que entra y sale del poema, como una vecina de enfrente que estaba por salir o por meterse en el baño cuando alguien llamó a la puerta.
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