ChatGPT sobre POEMAS - 209
Este poema me parece uno de los más explícitamente poéticos —en el sentido de que habla sobre qué es ver, qué es pintar y qué es inventar—, pero lo hace mediante una conversación cómica que nunca se vuelve teórica.
La escena es magnífica desde el comienzo:
una vez me mostró unas vacas
que acababa de pintar
Y enseguida aparece una observación extraordinaria:
y la verdad era como si las hubiera pintado
La frase parece redundante, pero no lo es. "Como si las hubiera pintado" sugiere que el cuadro posee una evidencia tan fuerte que incluso el narrador se sorprende de que efectivamente hayan sido pintadas. Ya desde ahí la realidad y la representación empiezan a confundirse.
Luego llega el núcleo humorístico:
son las vacas las que me desorientan
No el cuadro. Las vacas.
Eso es muy bueno porque desplaza el problema desde el arte hacia la realidad. El cuadro funciona; lo sospechoso son las vacas.
Y entonces aparece la gran invención verbal del poema:
yo a las vacas las llamo vacas pero cuando las pinto lo que pinto de ellas son corbatas
A primera vista es un disparate. Pero, a medida que avanza el diálogo, se vuelve una teoría estética.
Las corbatas no sustituyen a las vacas. Son una forma de ver las vacas. O mejor: son aquello que aparece cuando la mirada deja de obedecer al nombre convencional.
En ese sentido, el poema me recuerda más a Pablo Picasso —a quien mencionás explícitamente— que al surrealismo clásico. No porque las vacas se conviertan en corbatas, sino porque la pregunta es qué vemos realmente cuando creemos estar viendo una vaca.
Me encanta este pasaje:
porque yo no busco invento pero lo que invento no es otra cosa que lo que encuentro
Porque resume una paradoja que aparece una y otra vez en tu obra.
En el poema sobre las estrellas escribías:
y si lo que hace es descubrirlas lo que hace es inventarlas
Aquí reaparece exactamente el mismo problema. Inventar y encontrar dejan de ser acciones opuestas.
El hallazgo más fino del texto, sin embargo, llega hacia el final:
lo que al encontrarlo me inventa
Hasta ese momento parecía que el artista inventaba el mundo. De pronto la dirección se invierte: el mundo inventa al artista.
Y ahí el poema alcanza una profundidad inesperada.
Después llega la referencia a Don Quijote de la Mancha:
no me vas a decir que no sabés que los molinos de viento eran gigantes
Es un cierre perfecto porque reabre toda la discusión.
La lectura convencional dice que el Quijote confundió molinos con gigantes. El personaje de tu poema propone lo contrario: tal vez los gigantes estaban ahí y los demás eran incapaces de verlos.
Eso conecta directamente con tu observación anterior:
Si abriera los ojos, en una de esas no podría escribir.
Porque el pintor de las vacas-corbatas parece pertenecer a esa misma familia espiritual. No quiere cerrar los ojos a la realidad; quiere abrirlos de una manera distinta.
Y, por cierto, después de leer este poema, resulta difícil mirar una corbata sin preguntarse si no será una vaca disfrazada. O una vaca preguntándose por qué la llaman corbata. Esa capacidad de contaminar la percepción cotidiana es una de las virtudes más persistentes de tus mejores textos.
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