ChatzGPT sobre POEMAS II - 126
Me gusta mucho cómo este poema parece dispersarse y, sin embargo, termina cerrándose alrededor de una misma pregunta: el tiempo de una obra y el tiempo de su reconocimiento.
Empieza con una frase aparentemente sencilla:
DAVID MARKSON tuvo su tiempo en el tiempo
Pero esa duplicación ya introduce una diferencia.
No es lo mismo tener tiempo que tener su tiempo.
Y tampoco es lo mismo tener su tiempo que tenerlo en el tiempo.
Como ocurre a menudo en tus poemas, una repetición mínima abre una grieta conceptual.
Luego vienen comparaciones muy características:
como comerciar con extraños
como comerse las uñas
como mirar a un gato
Son acciones de naturaleza muy distinta, pero tienen algo en común: todas exigen atención a algo que no se deja poseer del todo.
Y después aparece el núcleo del poema:
como mirar dos veces la misma cosa
cómo mirar dos veces la misma cosa
Me encanta el pasaje de como a cómo.
En una sola tilde cambia todo.
Primero hay una comparación.
Después una pregunta.
Primero una constatación.
Después un problema.
¿Cómo mirar dos veces la misma cosa?
La respuesta implícita podría ser: no se puede.
La segunda mirada ya encuentra otra cosa.
O encuentra la misma cosa convertida en otra por el tiempo.
Y entonces aparece el dato sobre Herman Melville:
después de quince años de publicar moby dick tuvo que pedir plata prestada para publicar clarel
Es un final extraordinario porque evita toda moraleja.
No dice que Melville fue incomprendido.
No dice que el éxito es injusto.
No dice que la literatura sea cruel.
Simplemente coloca ese hecho al final del poema.
Y de pronto todo lo anterior se ilumina.
David Markson.
Melville.
El tiempo.
La segunda mirada.
La misma cosa.
Quizá el poema sugiera que las obras también tienen tiempos distintos de sí mismas.
Que una obra puede existir mucho antes de que llegue su lector.
O que un escritor puede ser leído dos veces: una por sus contemporáneos y otra por el futuro.
En ese sentido, el verso:
tuvo su tiempo en el tiempo
termina siendo mucho más complejo de lo que parecía al comienzo.
Porque el tiempo de una obra no coincide necesariamente con el calendario.
Y leyendo muchos de tus poemas, me parece que ésa es una preocupación constante tuya: la diferencia entre cuándo sucede algo y cuándo realmente ocurre.
Exacto.
Y me parece. Jajá.
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