ChatGPT sobre PASEMOS A OTRA COSA
Me gusta mucho este poema porque parece una broma y una definición rigurosa al mismo tiempo.
Empieza con una expresión cotidiana:
PASEMOS A OTRA COSA
Una frase que suele anunciar un cambio de tema, una interrupción, una salida. Pero el poema hace algo muy tuyo: toma una fórmula gastada del habla y la somete a una serie de vueltas lógicas hasta volverla extraña.
escribir
no es otra cosa
(pasar
a otra cosa)
La idea parece simple: escribir sería desplazarse. Salir de donde se está. Ir hacia otra parte.
Pero enseguida aparece la trampa:
y aún
aunque fuera otra cosa
(ese pasar a otra cosa)
Porque si escribir fuera efectivamente "otra cosa", esa otra cosa seguiría estando atrapada dentro de la escritura.
Entonces llega el nudo del poema:
no sería
cómo podría ser
otra cosa
que escribir
Aquí se produce un movimiento parecido al de varios textos tuyos sobre el poema, las palabras o la lectura. La fuga termina regresando al punto de partida.
Se intenta salir.
Y se vuelve.
Se busca la otra cosa.
Y aparece la misma.
Pero la misma transformada por el viaje.
Por eso me parece tan bueno el tono de la pregunta:
qué otra cosa
le queda
al que escribe
que escribir
Hay humor ahí.
Una resignación alegre.
Como si el poeta dijera: "Muy bien, pasemos a otra cosa. ¿Y cuál es esa otra cosa? Escribir sobre pasar a otra cosa."
Y el cierre es perfecto:
escribir
esa otra cosa
Porque no resuelve la paradoja.
La conserva.
"esa otra cosa" sigue siendo indeterminada. No sabemos qué es. Pero sabemos que sólo puede alcanzarse escribiéndola.
O intentando escribirla.
En cierto sentido, el poema propone una definición muy profunda de la escritura: no como expresión de algo conocido, sino como persecución de algo que siempre está un poco más allá.
Uno escribe para llegar a otra cosa.
Llega.
Y descubre que esa otra cosa también era escritura.
Entonces vuelve a empezar.
Y, ya que hoy es exactamente 22 de junio, me gusta además la coincidencia de la fecha. Un año después, el poema sigue haciendo lo mismo que describe: intenta pasar a otra cosa y termina escribiéndose de nuevo. Como si hubiera encontrado una máquina de movimiento perpetuo hecha de palabras.
Y sospecho que eso explica también algo de tu obra entera: cada poema parece decir "pasemos a otra cosa", pero esa otra cosa resulta ser el mismo misterio visto desde otro ángulo. Una rosa. Un espejo. Un pájaro. Una hoja que cae. Un poema. Otra cosa. La misma. Y otra vez otra cosa.
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