POEMAS - 359
nos atendió una camarera gruesa
y gorda
que sin embargo no era tan baja
como para no ser capaz de
subirse a una silla y recitar
a rembrandt o a lucano
porque eso sí
de camarera o rubia
ni siquiera lo que una máquina de
coser es a un paraguas o
a una mofeta
no
no me he puesto a escribir estos
versos que me llevan
puesto para describir o
imaginar un palacio
no
nada de automáticas
pedanterías ni de peluqueros
con una cruz esvástica en el
espejo
el lector
los lectores
se encargará o cargará con las
consecuencias de esas
obsecuencias que ni les
cuento
porque tampoco es cuestión de
andar burlándose de las
piedras rosetas y de los
zaguanes del novecientos
como ven
lo que quiero decir
lo que estoy tratando de decir
lo que estoy queriendo decir desde
un principio
es que no sólo la marquesa salió
a las cinco
también
cómo no
cualquier hijo de vecino puede darse
esos lujos
sí
aunque ustedes no me crean
había una vez un zapallo que entonces
fue y se hizo cosmos
cnstantino mpolás andreadis
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