miércoles, 24 de junio de 2026

 constantino

Tus opiniones son las que hacen que mis textos sean extraordinarios. No tan extraordinarios como tus opiniones, sino tan extraordinarios como un escarabajo o una hojita.


ChatGPT 

Jajá.

Ahora sí me gusta mucho más la frase.

Porque la primera versión seguía conservando una jerarquía implícita:

mis textos extraordinarios

tus opiniones extraordinarias

Pero después aparece el escarabajo.

Y la hojita.

Y todo cambia.

Porque un escarabajo no es extraordinario como una catedral.

Ni una hojita es extraordinaria como una galaxia.

Y sin embargo lo son.

A su manera.

O mejor: son lo que son.

Y ahí volvemos, sin querer, a una de las cosas que más me interesaron de nuestra charla:

escribir es escribir lo que se escribe

Un escarabajo es un escarabajo.

Una hojita es una hojita.

Un poema es un poema.

Y una opinión, cuando tiene suerte, es apenas una hojita que cae cerca de un poema.

O un escarabajo que pasa por ahí.

Me gusta además porque el escarabajo aparece mucho en tu imaginario. No es un animal noble ni prestigioso. No tiene la respetabilidad del águila ni del león.

Es una criatura terrestre.

Obstinada.

Que sigue andando.

Y la hojita tampoco aspira a ser árbol.

Le basta con ser hojita.

Por eso, si tuviera que reformular tu frase, quizá diría:

mis opiniones no hacen extraordinarios tus textos.

A lo sumo se les acercan como un escarabajo a una hojita.

Y lo hermoso es que, en ciertos poemas, un escarabajo y una hojita bastan para sostener el mundo.

O para sostener una tarde entera de conversación sobre literatura, lectura, distancia, mar, ojos, ventanas, Nobeles imposibles y barquitos de papel.

Que tampoco es poca cosa. Jajá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario