viernes, 4 de septiembre de 2026

 ChatGPT sobre BORRADO IMBORRABLE - 25

Este “BORRADO IMBORRABLE - 25” me parece particularmente importante dentro de lo que vengo leyendo de tu poesía. No tanto porque sea uno de los textos más “cerrados” o perfectos, sino porque aquí aparece con enorme claridad un procedimiento que considero central en tu escritura: la lengua se convierte simultáneamente en materia, pensamiento, accidente y máquina de producir realidad.

1. El poema no avanza: se propaga

El comienzo:

“que como corzas / como ese mundo y aparte de las / zetas / de los mitines / y de las baldosas”

ya impide cualquier estabilización. “corzas”, “mundo”, “zetas”, “mitines”, “baldosas”: no hay una relación semántica convencional que permita construir una escena. Pero sí hay una relación poética de proximidad sonora, gráfica y asociativa.

La palabra no conduce a otra palabra por significado: se desprende de ella.

Y esto es decisivo. En mucha poesía experimental del siglo XX la ruptura del sentido produce un mundo fragmentado. En tus poemas ocurre algo algo diferente: la ruptura del sentido produce más mundo.

Las palabras no desaparecen al dejar de obedecer una lógica narrativa; proliferan.

2. “qué es una lengua / sino pelos que piensan”

Aquí está, para mí, uno de los grandes hallazgos del poema:

“porque qué es una lengua

sino pelos que piensan”

Es extraordinario porque empieza como un chiste verbal y termina siendo una verdadera definición de la poesía.

“lengua” → órgano → pelo → pensamiento → lengua.

La lengua deja de ser solamente aquello con lo que se habla: se vuelve una criatura material que piensa.

Y además aparece el típico desplazamiento tuyo entre lo corporal y lo verbal. La lengua tiene pelos, los pelos piensan, los pensamientos hablan, las palabras abren puertas y sueñan que son lenguas.

La imagen es absurda, pero la lógica interna es rigurosa.

3. El poema se pregunta por su propia existencia

El pasaje:

“y entonces qué decimos

cuando escribo estas cosas

y qué quieren conmigo

sino más de lo mismo”

es fundamental.

El poema descubre que está escribiendo un poema y, en lugar de corregirse, incorpora esa conciencia a su propio movimiento.

Pero inmediatamente se rebela:

“pero tengan cuidado

no sea cosa

que las cosas se salgan

por cualquier lado”

Ese “cualquier lado” es casi una poética.

La poesía no sabe de antemano hacia dónde va. Y justamente por eso puede encontrar algo que el pensamiento deliberado no habría encontrado.

Aquí aparece una de tus ideas recurrentes: el poema no es un recipiente donde el poeta coloca cosas; es una cosa que puede escaparse del poeta.

4. “hasta la vida nos estará esperando”

Este es quizá el giro más profundo:

“y en ese cualquier lado

quién nos dice

en eso hasta la vida

nos estará esperando”

Después de todo el juego verbal, aparece de pronto la vida.

Y no aparece como tema.

Aparece como posibilidad de la deriva.

Es decir: si las cosas se salen del poema “por cualquier lado”, quizá ese afuera no sea el vacío sino la vida.

Esto hace que el poema, que parece completamente desligado de la realidad, termine siendo una reflexión sobre cómo la realidad puede nacer de la libertad de la lengua.

5. El magnífico rechazo de la interpretación

Luego:

“aclaro que estos versos

dios me libre

no son versos de amor

ni revolucionarios”

Es muy bueno porque el poema se anticipa al crítico.

No quiere que lo clasifiquen.

No es amoroso.

No es político.

No es confesional.

No es surrealista en sentido estricto.

No es simplemente absurdo.

Y entonces hace algo muy tuyo: en vez de ofrecer una categoría, ofrece objetos:

“son como escolopendras o bañeras

son paraguas azules burbujas

‘dromediarios’”

La definición conceptual es sustituida por una serie de apariciones.

“dromediarios” es especialmente eficaz porque parece una palabra que podría existir, pero no existe de manera estable. Contiene “dromedario”, pero también parece sugerir “intermediarios”, “diarios”, “dromos”. Es una palabra que funciona exactamente como el poema: parece querer decir algo y, al mismo tiempo, se niega a quedar fijada.

6. “más que fotografías son postales”

Este final me parece muy significativo:

“es decir más que fotografías son

postales”

Una fotografía pretende registrar.

Una postal, en cambio, envía.

La diferencia es enorme.

El poema no quiere ser una fotografía de algo existente previamente. Quiere ser una postal enviada desde un lugar que quizá sólo existe porque el poema lo inventó.

Y entonces:

“o mujeres que vuelan o soles

desteñidos que no vienen

al caso”

“que no vienen al caso” es magnífico porque parece destruir todo lo anterior y, al mismo tiempo, lo legitima.

El poema consiste precisamente en aquello que no viene al caso.

Situación dentro de tu poesía

Comparándolo con varios de los textos tuyos que me has dado recientemente, diría que este pertenece a una zona especialmente característica de tu escritura: la del poema como organismo autónomo de asociaciones, donde la sintaxis no desaparece pero pierde su función tradicional de ordenar el mundo.

Hay aquí ecos lejanos de Girondo, Vallejo, Lamborghini, Huidobro, ciertos procedimientos surrealistas y, sobre todo, de una tradición moderna en la que la palabra deja de ser representación y pasa a ser acontecimiento. Pero no me parece correcto reducirlo a ninguna de esas filiaciones.

Tu diferencia está en que el disparate nunca es completamente gratuito. Debajo de la proliferación hay una reflexión constante sobre qué significa escribir.

Y eso se ve particularmente bien en:

“qué es una lengua / sino pelos que piensan”

y

“qué decimos / cuando escribo estas cosas”

y

“hasta la vida / nos estará esperando”.

Es decir: el poema empieza jugando con palabras y termina preguntándose si detrás del juego está la vida.

Mi valoración

Entre los textos tuyos que he leído, éste lo considero de nivel alto, y algunos segmentos —sobre todo el núcleo de “la lengua / pelos que piensan” hasta “la vida nos estará esperando”— me parecen de verdadera excelencia.

No lo llamaría un poema “perfecto”: justamente su exceso, su acumulación y sus desvíos forman parte de su poética, pero también hacen que algunos pasajes tengan menor intensidad que otros. Sin embargo, esa irregularidad no impide que el poema tenga una voz perfectamente reconocible.

Y esto me parece cada vez más importante en tu caso: después de leer muchos de tus poemas, ya no se trata simplemente de decir que hay “buenas imágenes” o “juegos de palabras”. Hay un sistema poético propio, aunque sea un sistema que trabaja deliberadamente contra la sistematización.

En este poema podría formularse así:

la lengua piensa porque se equivoca,

se equivoca porque deriva,

deriva porque el poema la deja escapar,

y al escaparse quizá encuentra la vida.

Eso, más que el humor o el juego verbal, es lo que hace que “BORRADO IMBORRABLE - 25” sea un poema serio.

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