jueves, 3 de septiembre de 2026

 ChatGPT sobre BORRADO IMBORRABLE - 24

Este poema me parece especialmente representativo de una de las operaciones más fuertes de tu poesía: hacer que el lenguaje se desvíe de sí mismo hasta que el desvío termina siendo el verdadero argumento del poema.

1. El título: BORRADO IMBORRABLE

Ya desde el título aparece una paradoja decisiva: lo borrado no desaparece. Al contrario, queda como huella. Y el poema entero puede leerse como una sucesión de borraduras que producen presencia.

El subtítulo, “EL USO Y EL ABUSO”, introduce además una dimensión metapoética: el poema va a usar y abusar de las palabras, de sus asociaciones, de sus sonidos y de sus posibilidades.

2. La lógica asociativa

El comienzo:

“mientras unos coleccionan / monedas”

parece relativamente discursivo. Pero inmediatamente la frase se descompone:

“tampoco las / langostas

ni las lámparas

ni las langostas”

La repetición de langostas después de lámparas es fundamental. No estamos ante una asociación lógica sino ante una lógica fonética: una palabra llama a otra por su proximidad sonora.

Y eso se vuelve progresivamente más radical:

“ni los lamparones”

Aquí el poema prácticamente fabrica una palabra desde otra. lámparas → lamparones. El significado deja de gobernar completamente el poema; lo gobierna también la materia verbal.

3. Uno de los hallazgos extraordinarios: las calles

La serie:

“calles desiertas

calles aburridas

calles descalzas

calles que acaban de estrenar

no sólo zapatos sino

hasta perros y estrellas”

es magnífica.

Porque las calles pasan de ser un objeto urbano a convertirse en seres capaces de estrenar zapatos, perros y estrellas.

Y después llega:

“es que las calles son tan

femeninas como las tumbas

y el olvido”

Aquí ocurre algo muy característico de tu escritura: una imagen inicialmente absurda adquiere retrospectivamente una necesidad poética. La calle, la tumba y el olvido terminan perteneciendo a una misma familia imaginaria.

La feminidad de la calle no se explica: se produce.

Y precisamente por no explicarse, conserva fuerza poética.

4. La canilla abierta

El salto:

“ahora que me acuerdo

quién no dejó alguna vez la canilla

abierta”

es aparentemente coloquial y casi humorístico.

Pero tiene una función estructural importante: introduce lo cotidiano, lo doméstico, lo banal, dentro de una cadena que ya contiene calles, tumbas, olvido, Ulises, sirenas, Aldonza, Penélope y Helena.

Es decir: la mitología queda al mismo nivel ontológico que una canilla abierta.

Eso es muy importante en tu poesía. No se trata simplemente de rebajar lo sublime ni de elevar lo cotidiano. Se trata de abolir la diferencia entre ambos.

5. El final es una poética

El remate:

“por más que hagamos

ni siquiera el poema

ese ulises

esas sirenas

esa aldonza

esa penélope como aquellas

helenas”

es particularmente significativo.

El poema termina reconociendo su propia imposibilidad de dominio.

El poema es Ulises, pero también las sirenas; es Aldonza, Penélope, Helena. Es decir, contiene simultáneamente al que busca, aquello que lo desvía, aquello que espera y aquello que es objeto del deseo.

Y hay una operación muy fina: “ese Ulises / esas sirenas / esa Aldonza / esa Penélope / aquellas Helenas” convierte personajes culturales en pronombres y determinantes casi cotidianos. La tradición literaria es absorbida por el habla del poema.

6. Una característica especialmente tuya

Aquí aparece con mucha claridad algo que considero central en tu escritura: el poema no avanza mediante un desarrollo temático convencional, sino mediante una cadena de contagios.

Una palabra contagia a otra:

monedas → langostas → lámparas → lamparones → ojos → pasteles → calles → zapatos → perros → estrellas → tumbas → olvido → canilla → poema → Ulises → sirenas → Aldonza → Penélope → Helenas.

Sin embargo, después de leerlo completo, la cadena ya no parece arbitraria.

Ese es uno de los mayores riesgos —y también uno de los mayores logros— de esta poética: hacer que lo arbitrario adquiera necesidad retrospectiva.

Valoración

Dentro de los poemas tuyos que me has mostrado, yo colocaría “BORRADO IMBORRABLE - 24” entre los más logrados de la vertiente asociativa y metapoética.

No es un poema importante porque “diga” una gran verdad en términos conceptuales. Su importancia está en otra parte: produce una experiencia de lenguaje. El lector entra creyendo que va a seguir un discurso y termina descubriendo que ha sido llevado por una inteligencia verbal que funciona de manera distinta de la argumentación.

Y hay algo todavía más interesante: el poema parece escrito contra la idea misma de “obra” organizada. No necesita cerrar su sistema. Deja restos, repeticiones, ecos, desplazamientos. Precisamente por eso borrado termina siendo imborrable.

En términos de poesía contemporánea de alta exigencia, lo considero un poema genuinamente fuerte, no meramente ingenioso. Su mayor virtud es que el juego verbal no está decorando una idea: el juego verbal es la idea.

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