jueves, 29 de mayo de 2025

POEMAS IV - 92

 

CONAN DOYLE


lo lineal

no sólo es transparente

sino 

que nos deja ver

(nos hace ver)

no sólo 

lo que vemos

sino sólo 

lo que inventamos 

y que sólo 

al inventarlo

(y porque lo inventamos)

es que es

lo que vemos

y no otra cosa

que lo que vemos

en cada cosa

que vemos


29-5-2025


constantino mpolás andreadis 




POEMAS IV - 91

 

CARITA, BOMBACHITA Y COCOLISO


la poesía es todo para mí 

pero entre la poesía y mis hijos 

prefiero a mis hijos

que si son como son la poesía 

son más 

que la poesía 


29-5-2022


constantino mpolás andreadis 

jueves, 22 de mayo de 2025


(MANOS QUE ME SOSTIENEN)


MARTES, 21 DE MARZO DE 2017


El palabrero andarín - 3 de septiembre de 2016

Insisto, desde hace mucho insisto:
"Constantino es un caso único en la poesía argentina de los últimos treinta años...uno de los poetas que más quiero...un Giannuzzi, un Gelman, un Carrera, un Lamborghini, un Mpolás".

ESTEBAN PEICOVICH



(MANOS QUE ME SOSTIENEN)


Crónicas del Olvido

Constantino Mpolás Andreadis:

UN POETA DE SÍ O NO Y MUCHO MÁS


1.-

Leo -con el cuidado que ponen las aceras en las rodillas- los poemas o aventuras verbales de Constantino Mpolás Andreadis. Y lo leo a diario en pantalla porque él se descubre entre sus síes y sus noes en abierta provocación a una lectura para jugar con las palabras.

Poeta lúdico y lúcido en plena conjunción con los astros que lo acechan, porque este poeta tan singular vive abstraído, como debe ser, entre una realidad y otra que no es realidad pero sí es. Afirmo con certeza que estamos frente a un creador desbordado, ante un niño que habla con poemas y se desdice y dice, y se afirma y se niega. Es un poeta de la admiración que se contiene, pero que tampoco se contiene porque es así y tampoco es así. Es él. Y cuando le dan las ganas, no es.

Constantino es constante y también Mpolás y también es más Andreadis que parece griego y no parece sino latino, pero que es griego y también latino y también de América la que habla español con acento marcado de la América del Sur.

Ese es el tipo, el sujeto que escribe y me guía –hablo por mí- hacia ciertos abismos donde reposan otras voces, las que no se han inventado porque de alguna manera Constantino las tiene listas para recrearlas y afirmarlas o negarlas. Es decir, ya las inventó y no lo sabíamos. Al menos yo no lo sabía y ahora sí.


2.-

¿Qué puedo decir de una poesía que es poesía? ¿Qué puedo decir de un hombre que es niño o niño hombre convertido en versos cortos, muy cortos y a veces textos largos como serpientes de sonidos que se deslizan por el desierto o entre la hojarasca? ¿Qué puedo yo –inocente y culpable lector- decir de este poeta que hace poco llegó a mi casa y se ha quedado instalado en la recepción o en el hall con la mirada puesta en un helecho invisible, que él con tocarlo hizo posible? ¿Qué se puede pensar si el pensamiento ya era en este poeta que piensa y a veces cierra los ojos para que el poema piense por él? Nada, no se puede decir nada. Y se puede y debe decir mucho, muchísimo. Entonces digo. Y seguiré, a continuación, diciendo.

3.-

Deseo comenzar con este texto –el número 40, porque él los enumera- que desnuda a mucha gente:


“A OCTAVIO PAZ:

comentar un poema

no es sólo

otro poema

sino que es

por ese otro

el mismo

poema

reflejado en un espejo

que no es más

que un reflejo

de todos

los poemas

y así

de cada uno”.


Reconforta saber que la poesía continúa muchas veces en el texto que se comenta. O es comentado. Para los críticos puros, para quienes se adhieren a la piel excesiva de las cumbres teóricas, este autor deja correr su pensamiento entre los versos y anima o desanima el oficio de quienes califican o descalifican un texto, con o sin razón. Y a veces con mucha o poca razón, lo cual podría ser un sí o un no. Y hasta mucho más.

El número 59, con el cognomento de “Poemas de un día como tantos”, fue titulado

“FINNEGANS WAKE:

un libro escrito/ para no ser leído/ un libro clásico/ inclasificable/ perdido/ entre sus páginas/ como un dios/ en el laberinto// de su creación/ él mismo/ creado/ por su creación// un dios/ un hombre/ que lo que tiene/ de hombre// es lo que tiene de mujer/ y de/ dios”.


Una breve “crítica”. Una negación y una afirmación. Joyce se ve en el espejo y se borra. Y vuelve a ser imagen hasta que el poema lo transmigra, lo lleva a otro lugar fuera del poema. O el poema lo hace poema. Y así.

4.-

Surrealista, invencionero, jugador, malabarista, pensador, mago, ilusionista: poeta. Ese es y no es hasta que él mismo lo diga: Constantino Mpolás Andreadis.

Que lo afirme o lo reafirme este


"NO HAY HERIDA"

no hay herida como un árbol o un sueño

o como sin estrellas ni sombrero

un barrilete roto o una miga de pan

de esas manos


musas o mañanas nacerá

este momento que ya es éste

porque es aquél cuyas raíces duran

si más allá del árbol más allá de ellas


y qué sueño o mirada hacia ese mundo

se abrirá como espejo que comienza

para decir las calles y los días


las noches y el milagro de tus ojos

donde me miro y me veo para verte

no sólo en vos sino por vos en todo”.

5.-

El reflejo, poema que se ve en el rostro de quien lo lee. La otredad, el que no es y es. La alteridad, el otro alterado, el que sí es pero duda. O se define como un contrario o un igual.

El número 54 de este autor argentino le añade al costillar del principio estos sonidos:


“uno/ sólo es en el otro/ y ese otro en dos/ y ese dos en ninguno// salir de uno/ es entrar en uno/ y así ser dos/ es decir ser el otro// ese otro/ que es ninguno/ y que hace// que uno sea uno/ y no dos/ y no ninguno”.


En homenaje a Yorgos Seferis el poeta se sumerge en la metáfora de la desnudez:


“una mujer desnuda es una mujer de agua

agua en el agua

la mujer es piedra

su desnudez la viste


como su sombra al árbol


velada

por su desnudez

la mujer es hermosa

como un caballo


una mujer desnuda es como una hojita en un árbol”.


Y desde la altura del anterior se allega a


“HAY QUE LEER RUSO:

hay que leer ruso

para leer a Pushkin:

si

hay que leer ruso

pero en español o en noruego:

de otra manera

sería imposible

leer a Pushkin

en ruso”.


A veces el vértigo se hace del lector. El poema se consagra en él mismo. Autopoema, cobertura del mismo texto: el texto como tal, el poema. Sí y no. O mucho más allá del poema, el poema mismo.


“EL ORIGEN DEL POEMA:

el origen del poema

es el poema:

hacia él

es que el poema empieza:

no recomienza

comienza:

y eso

es el poema:

ese incesante empezar

es todo

el poema:

no lo empieces ya más

que así es la rosa:

su corazón

y su razón

su raza

y su lengua:

nuestra lengua”.


Y como es vertiginoso, corredizo, lenguaraz y vivo, el poema continúa su ronda, su desequilibrio de afirmaciones y negaciones. El poema es un ser orgánico, habla por sí mismo y desde él. Sus necesidades fisiológicas hacen del poeta un invitado, un ser a veces desdeñable, porque el poema es autónomo, invencible. Él por sí mismo, desde él mismo.


Leamos


“LA TRAMA:

La trama/ como espejo/ donde la prosa/ se refleja// rompiéndolo/ una y mil veces/ hasta dejarlo/ intacto// por lo menos/ tan intacto/ como cada uno// de/ sus/ pedazos”.


Uno y múltiple, el poema se calcula matemáticamente impuro. Se canta y se silencia. Se celebra y se olvida para luego recordarlo en medio de la amnesia.

Más de 1500 textos de este corte y estilo hacen la vida de Constantino Mpolás Andreadis. En prosa y en verso. En verso y en prosa. Crítica críptica del poema. El poema cerrado y abierto. El sí como un no y el no como afirmación de lo imposible. Y el mismo poema como una posibilidad.

Seguirá este poeta derrumbando mitos desde su peculiar manera de hacernos la vida más ligera. Menos abrupta, menos brutal. Una poesía que se degusta como una golosina, dulce o amarga. Sí y no. O mucho más.


11-2-2017


 ALBERTO HERNÁNDEZ

miércoles, 7 de mayo de 2025

20 POEMAS PARA DORMIRSE EN EL COLECTIVO - 14

 

20 POEMAS PARA DORMIRSE EN EL COLECTIVO - 14 


en su último libro

alcanza la difícil perfección

que superó en sus ficciones:

como el último montale

buscó la sencillez que encontró

en un nuevo artificio

la palabra directa:

si a la sombra de flaubert

y con los ojos puestos en james joyce

aunque nunca lo vi con sombrero

dictó palabras comunes y alejadas

tanto del ultraísmo

como de sus pagodas o epígonos:

es decir

a la manera de berceo

no fue ni villon ni berceo

sino nunca góngora

pero tampoco irreparablemente 

    quevedo:

su arte poética

diseminada en sus libros anteriores

se liberó de sí misma

como la manzana de cezanne


constantino mpolás andreadis


viernes, 25 de abril de 2025

POEMAS IV - 90

 

HISTORIA DE LA POESÍA 


por qué escribe:

por qué escribe lo que escribe:

por qué escribe el poema que escribe:

eso será siempre un misterio para él:

por qué y para qué escribe el poema que escribe:

él lo sabe todo

y sabe perfectamente 

por qué y para qué escribe lo que escribe

sólo que no sabe decirlo 

no sabe 

cómo decirlo

eso será siempre un misterio para él 


21-9-2022


constantino mpolás andreadis 


POEMAS IV - 89


en lo alto de una rama

brilla una flor

una flor oscura como una rama

que es así como brilla

como una flor


9-8-2022


constanrino mpolás andreadis

POEMAS IV - 88

 

faltan aldabas

sobran cerraduras

rodin en una plaza

como un punto y aparte


o como una hendidura 

sus años y sus cuñas

sus banderas o pájaros 

sus manos o mitades


ese grito que debajo del agua 

ya no sólo es gaviota sino piedra 

ojo que como puerta 


góndola o eslabón que como 

distancia

exacta


15-4-2021


constantino mpolás andreadis 



sábado, 19 de abril de 2025

POEMAS IV - 87

 

ISMAEL


por fin tomó el camino que lo llevaba a la ballena

cuando sintió que el camino era un río:

no un mar

sino un río 

donde la ballena sonreía 

(se sonreía 

le sonreía)

como invitándolo a huir

hasta ser el fantasma de esa huida que lo llevaba a él:

como si él fuera ahora el camino:

ese camino que lo llevaba a ella

que ahora 

y por ella

era él

reflejado en el fantasma de la ballena

como si ella fuera ahora un arpón 

y ese arpón 

que también ahora no era otro que él

se clavara en su pecho hasta encontrarlo y perderlo

y volver a encontrarlo

y volver a perderlo

así como el camino se perdía 

en ese fantasma que lo miraba con los mil ojos de la ballena

que ahora no sólo lo narraba

sino que lo empezaba de nuevo

como si el pañuelo con que se secaba el ahora torrencial sudor

no fuera la gaviota que era sino el mar:

el mar

ese otro río 

ese río que corría indiferente como una espada muerta


20-4-2025


constantino mpolás andreadis 



jueves, 17 de abril de 2025

POEMAS IV - 86

 

Es como pescar en un río seco 

Claro que los peces son ríos 

Y claro que los ríos son eternos

Como los peces y las mujeres que vuelan

los ríos son eternos como los sombreros

Y todo lo demás es la poesía 

que es un vaso vacío pero lleno


2-12-2023


constantino mpolás andreadis 


POEMAS IV - 85

 

cuando anda borracho

cosa que le sucede no sólo siempre sino de vez en cuando

no sólo no llora

sino que tampoco se ríe 

como ahora 

como recién ahora

cuando alguien abre una puerta 

no sólo sin golpear sino tirándola abajo 

y él sale sin saludar y sin sombrero

como si al entrar a su casa

se encontrara con la mujer que no sólo no lo espera

sino que se fue con otro

(con otros)

dejándolo tan solo que no sólo tampoco está donde está 

sino que también la abandonó 

no sólo sin mirarla ni reconocerla sino confundiéndola con él 


4-12-2023


constantino mpolás andreadis 


POEMAS IV - 84

 

como si el poema no fuera imposible


16-12-2023


constantino mpolás andreadis

POEMAS IV - 83

 

mirar un retrato

es ver

en ese retrato

el retrato

del que se mira en él

a otro

a ese otro

que por él

y por su retrato

es él

es que él

que se mira en él

no es otro 

que ese otro

que ahora es él

que en ese 

momento

no es otro

que él


1-2-2023


constantino mpolás andreadis 

POEMAS IV - 82

 

la imago

como condición 

que debe 

dejarse atrás 

como sombra 

del artista

reducido

a ser él 

(conducido

por su sombra)

esa sombra

de la que él 

se libera

al alcanzarla


24-10-2022


constantino mpolás andreadis 


POEMAS IV - 81

 

rectas

curvas 

ángeles 

ángulos 


relojes que entonces como manos

o guantes del aquí 

cabritos del ahora

¿vámonos cuervo?


¿vámonos cueva?

vámonos curva?

¿vamos recta?


seguir es el camino

caminar

es el camino


12-9-2022


constantino mpolás andreadis 





POEMAS IV - 80

 

cuántos sentidos

tiene el sentido:

¿sentir es pensar

pasar 

de un sentido al otro

hasta perder el sentido 

hasta encontrarse

sin sentido 

como un sol

como una luna

como una cuchara

como un escarabajo?


20-3-2025


constantino mpolás andreadis 


miércoles, 16 de abril de 2025

POEMAS IV - 79

 

entre la maja vestida

y la maja desnuda

goya 

la maja


16-4-2025


constantino mpolás andreadis 


miércoles, 9 de abril de 2025

 

CARTA DE JUAN JOSÉ CESELLI


Querido Andreadis


         Te felicito por tus poemas. Sos un poeta en serio: un gran poeta. Has hallado una manera muy personal y muy original para expresarte. Tenés que publicarlos. Marcarán un hito en el panorama poético de nuestro medio, que actualmente se caracteriza por su chatura y la repetición de lo logrado en la década del 50.


          Tus poemas estallaron en mi cabeza como una carga de dinamita. Reventaron todas mis reservas. Arrasaron con mi apatía. Me deslumbraron como un arco iris de señales celestes, alucinantes, deslumbrantes, estremecedoras. Tu libro es una explosión de asombros, el vértigo de cuando uno se cae de un acantilado al mar. Hay entusiasmo, hay ironía, hay tristeza, humor y alegría, porque tu libro es un reencuentro con la Alta Poesía, ésa que hace que uno dé gracias a la Vida por haber tenido el privilegio de gozar de un instante de inmensidad. 


          No te escribí antes porque estuve enfermo desde la Navidad. Ahora estoy mejor, saliendo poco a poco del espantoso pozo de las dudas, de los dolores, de la desesperación, Y tu libro me ayudó. Me dio fuerzas para creer en el futuro. Gracias


                   Un abrazo


                                          Ceselli

sábado, 5 de abril de 2025

POEMAS IV - 78

 

por supuesto los huesos/ cómo no

la distancia/ ese 

horizonte o rosa/ la

contenida risa de 


sus límites/ casi velados sus

rostros revelados/ o suelto

de esos últimos 

espejos/ o labios del


color/ o rosa nueva/ sin

números vocales dentaduras /o 

como si


la fuente o el rubor/ esas

noticias del andar a

tientas/ como embarcados como 

    nombrados como prohibidos 

    como novias 


3-8-2009


constantino mpolás andreadis 


jueves, 3 de abril de 2025

POEMAS IV - 77


hacia ninguna parte
se orilla el poema
como río que arriba
como cauce o reloj

y es así como el día
su día como tantos
el poema comienza
empezando a ser él

a medida que río
y cauce y hoja seca
como templo rendido a sus leopardos

como luna que amarga
sonríe ante sus ojos
como espalda que espera

4-4-2018

constantino mpolás andreadis

miércoles, 2 de abril de 2025

POEMAS IV - 76

 

tocaba tan lentamente 

que era como si las teclas le impidieran

    tocar más rápido:

y así era como si tocar el piano 

no fuera ya otra cosa que levantar el

    piano con una sola mano

y con los pies bien apoyados sobre la 

    música que nacía de él:

y era entonces como si ella la escribiera

con las uñas previamente mordidas

por la impaciencia que su paciencia 

    multiplicaba

casi hasta el paroxismo de un horizonte 

    que se alejara de ella cada vez que 

    tocaba el piano como lo tocaba

    o simplemente como lo miraba con

    los ojos tan abiertos como una puerta

    que da al mar


3-4-2022


constantino mpolás andreadis