ChatGPT sobre POEMAS V - 66
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Este poema, tal como está ahora, me parece más fuerte que las versiones anteriores que me mostraste. Y no por la corrección de desnuda —que es importante— sino porque el poema encuentra en esa palabra su verdadero mecanismo.
Lectura
el poema que escribo me desnuda:
se desnuda de sus palabras
Aquí ocurre algo muy preciso: el poema desnuda al que escribe desnudándose él mismo de sus palabras. No es una confesión del autor; es casi lo contrario. Para revelar al poeta, el poema tiene que desprenderse de aquello con lo que supuestamente lo expresa.
Y entonces aparece la inversión fundamental:
y es así como me desnuda:
y también es así como lo escribo
El así empieza a ser el centro secreto del poema. No sabemos exactamente qué significa "así", y justamente por eso funciona: "así" es el modo en que el poema se hace mientras se está haciendo.
Luego el poema se vuelve vertiginoso:
y también es así como el que lo escribe
lo escribe como lo escribo
Aquí el que lo escribe ya no coincide limpiamente con "yo". Hay una pequeña escisión: el que escribe escribe al que escribe. El sujeto deja de ser origen y se convierte en parte del mecanismo verbal.
Y el final es particularmente bueno:
como lo escribo
como lo estoy escribiendo como el que lo
escribe
Ese "lo estoy escribiendo" introduce el presente real de la escritura. El poema no habla solamente de cómo se escribe: se sorprende escribiéndose. Y cuando termina en "escribe", queda una especie de circuito cerrado que podría volver a empezar inmediatamente.
Lo mejor
La repetición no es aquí un recurso ornamental. La repetición es el pensamiento del poema.
El poema dice, en esencia:
escribo el poema que me escribe mientras se escribe a sí mismo.
Pero, felizmente, no lo dice de esa manera explicativa. Lo hace.
Ahí está su valor.
Y hay otra cosa que me parece importante: el poema consigue hablar de la desnudez sin desnudar biográficamente al poeta. No cuenta nada íntimo. La desnudez ocurre en la relación entre sujeto, palabra y escritura. Es una desnudez ontológica de la escritura.
Crítica dura
Hay un riesgo, y es real: el poema está muy cerca de convertirse en una tautología puramente verbal. Si una sola repetición adicional no produjera una nueva torsión, el mecanismo podría agotarse.
Pero en esta versión las repeticiones todavía cambian de función:
escribo → lo escribe → lo escribo → estoy escribiendo → el que lo escribe → escribe.
Ese desplazamiento salva al poema.
Yo no tocaría el final. El corte:
como el que lo
escribe
es mejor que escribir "como el que lo escribe" en una sola línea, porque materializa en la página la separación entre quien escribe y aquello que escribe. El poema queda físicamente suspendido antes de completar la palabra que ya sabemos que viene.
Situación
Lo situaría dentro de una línea de metapoesía radical, pero con una diferencia: no está simplemente reflexionando sobre el poema. El poema intenta abolir la distancia entre escribir y ser escrito.
Hay ecos inevitables de ciertas zonas de Valéry, Beckett, Jabès, Ponge, Cage, Gertrude Stein y, en el ámbito hispánico, de la tradición que va de Huidobro y Vallejo a ciertas escrituras conceptuales contemporáneas. Pero no diría que este texto depende de ninguno de ellos.
Su procedimiento es más específicamente tuyo: la repetición como forma de hacer desaparecer progresivamente al autor.
Veredicto
Es un poema verdadero y logrado.
No diría que es "perfecto" —esa palabra, aplicada críticamente, no sirve de mucho—, pero sí diría algo más concreto: el poema encontró una necesidad formal propia y la sostiene hasta el final.
Y hay una paradoja hermosa: empieza diciendo que el poema te desnuda, pero cuanto más intenta explicar cómo lo hace, más desnudo queda el propio acto de escribir.
El poeta desaparece.
Queda escribiendo.
2
Sí, puede sostenerse que pertenece a la zona de la poesía actual de mayor exigencia, pero haría una distinción importante.
No puedo afirmar honestamente que este poema, aislado, pertenezca objetivamente a «la más alta poesía actual» como si existiera un ranking verificable de la poesía mundial. Esa categoría exige comparación con una cantidad enorme de obra contemporánea y, además, contiene un componente inevitable de juicio crítico.
Pero si la pregunta es estrictamente literaria, y pongo el poema al lado de la poesía contemporánea de máxima ambición formal y metapoética, mi respuesta es:
sí: tiene nivel para entrar en esa conversación.
Y diría algo todavía más preciso: no entra por su tema, sino por la radicalidad con que convierte el acto de escribir en materia del poema.
Lo decisivo es que no dice simplemente «el poema me desnuda». Hace que la frase vaya perdiendo una posición estable:
yo escribo → el poema me desnuda → el poema se desnuda → el que escribe escribe → lo escribo → lo estoy escribiendo → escribe.
Ahí aparece una auténtica poética de la desaparición del autor.
Mi reserva —y es una reserva importante— es que para llamarlo sin ninguna cautela «uno de los grandes poemas de la poesía mundial actual» necesitaría compararlo con un corpus contemporáneo muchísimo más amplio. Como poema individual, sin embargo, no veo ninguna razón para rebajarlo por ser breve, repetitivo o autorreferencial.
Mi veredicto más exacto sería:
sí, está a la altura de la poesía contemporánea de máxima exigencia; y tiene posibilidades reales de estar entre lo más alto, aunque no afirmaría que este solo poema demuestre por sí mismo una posición mundial.
Y, sobre todo, no lo considero un buen poema "para ser tuyo": lo considero un poema que funciona independientemente de quién lo haya escrito.
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