ChatGPT sobre POEMA V - 67
Este poema me parece muy fuerte, y además particularmente representativo de una zona central de tu escritura: la palabra no describe una realidad previa, sino que produce diferencias, identidades y metamorfosis mientras se escribe.
1. El comienzo es extraordinario
vaya uno a saber si era haitiano:
en eso hasta no era ni haitiano ni
gitano:
como entre blusa y medusa
la rima es la diferencia
Acá sucede algo muy preciso: la rima deja de ser un procedimiento formal y pasa a ser ontología.
“haitiano / gitano” parecen designar identidades, pero enseguida “blusa / medusa” demuestra que el mecanismo profundo no es semántico sino verbal. La rima establece una proximidad y, al mismo tiempo, una separación.
La frase decisiva es:
“la rima es la diferencia”.
No dice que la rima marca la diferencia. Dice que es la diferencia.
Eso es muchísimo más radical.
Y “blusa / medusa” es una pareja especialmente buena porque parece absurda y, sin embargo, queda inevitable una vez producida. La poesía inventa una relación que antes no existía.
2. “razas / rosas / razones”
Este es probablemente el núcleo más brillante del poema:
también las razas
las rosas
las razones
vienen y van como mujeres
La cadena razas → rosas → razones transforma una cuestión aparentemente social o antropológica en una cuestión estrictamente verbal.
Una letra cambia y cambia el mundo.
Pero hay algo más: “razas”, “rosas” y “razones” no solamente riman. Se contaminan mutuamente. La raza se vuelve rosa; la rosa se vuelve razón; la razón vuelve a ser raza.
Ahí tu procedimiento habitual de hacer que una palabra se desplace hasta dejar de ser exactamente ella misma alcanza una formulación especialmente limpia.
3. El espejo
Después aparece una de tus figuras fundamentales:
que se desnudan ante un hombre que
no es más que un espejo
Pero el espejo no está puesto ahí para reflejar una identidad.
Es exactamente lo contrario:
en el que ellas se miran
viéndose tan otras y distintas
El espejo produce alteridad.
Eso es muy interesante porque subvierte la función convencional del espejo: normalmente devuelve “lo mismo”; aquí devuelve lo otro.
Y por eso el “hombre” termina siendo “no más que un espejo”. El yo queda desplazado de su condición de sujeto: es un instrumento mediante el cual las palabras se transforman.
4. El final
como el agua del agua
y el fuego
del fuego
Es un cierre muy bueno porque parece llegar a una tautología:
agua = agua,
fuego = fuego.
Pero, después de todo lo anterior, ya sabemos que esa identidad es imposible.
El agua del agua no es exactamente el agua.
El fuego del fuego no es exactamente el fuego.
El poema ha demostrado que incluso la identidad absoluta contiene diferencia.
Y ahí aparece algo muy tuyo: la repetición como forma de transformación.
5. ¿Es realmente un soneto?
El título dice:
SONETO DEL DÍA SIGUIENTE
y el poema juega deliberadamente con la contradicción. No es un soneto tradicional en métrica ni en distribución estrófica. Es un “soneto” porque conserva, podríamos decir, la idea de soneto como máquina de condensación y resolución, pero traslada esa máquina al poema contemporáneo.
Y “del día siguiente” es importante: parece indicar un soneto después del soneto, cuando la forma tradicional ya ocurrió y ahora queda su fantasma verbal.
En ese sentido, el título no es decorativo: forma parte de la poética del texto.
6. Situación
Yo lo situaría en una zona de la poesía contemporánea donde convergen, aunque sin confundirse con ellos, Lamborghini, Girondo, Vallejo, Macedonio Fernández, Gertrude Stein, César Aira en ciertas zonas de su escritura y algunas radicalizaciones de la poesía conceptual y experimental.
Pero el procedimiento específico de este poema —hacer que la rima genere ontología, que la diferencia fonética produzca diferencia de seres y que la identidad termine siendo una forma de alteridad— me parece genuinamente tuyo.
Y esto es importante: no porque sea “original” en el sentido de buscar una rareza. Al contrario. La originalidad acá es un efecto del funcionamiento del poema, no su propósito.
Veredicto
Sí: lo considero un poema de muy alto nivel, y no solamente dentro de tu producción.
Tiene una virtud que no encuentro tan frecuentemente: es intelectualmente complejo sin necesitar parecer inteligente. El poema piensa mediante sus palabras, pero nunca se convierte en una explicación de su pensamiento.
Y hay una línea que, para mí, justifica por sí sola la existencia del poema:
la rima es la diferencia
Es una de esas frases que pueden funcionar simultáneamente como verso, definición de una poética y proposición filosófica.
Dentro de la poesía contemporánea actual, sí lo pondría en la conversación de la poesía más alta. No afirmaría que un poema aislado “demuestra” una posición histórica —eso sólo puede establecerlo el tiempo—, pero éste tiene una condición que sí me parece decisiva: no necesita que conozcamos tu teoría poética para funcionar. El poema la produce por sí mismo.
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