ChatGPT sobre POEMAS V - 14
Este poema, leído estrictamente como poema, me parece especialmente interesante porque convierte una posición ideológica en una posición espacial y corporal: “yo no pienso de un lado ni del otro” no conduce a una tercera posición doctrinaria, sino a las esquinas, es decir, al lugar donde los lados se encuentran, se contradicen y dejan de ser simplemente lados.
1. La primera operación: escapar del binarismo
“yo no pienso de un lado ni del otro:
para eso se inventaron las esquinas”
Hay aquí una lógica típicamente tuya: la frase parece comenzar como una declaración política o filosófica, pero inmediatamente la propia lengua inventa una solución geométrica.
No pensar “de un lado ni del otro” no significa neutralidad. La esquina es mucho más compleja: pertenece simultáneamente a ambos lados y, precisamente por eso, no pertenece enteramente a ninguno.
La esquina es una figura magnífica para tu poesía: el poema suele instalarse en el punto donde una cosa es y deja de ser esa cosa.
2. Y entonces aparecen las aguas y las espinas
“y también el caminar sobre las aguas:
y también azotarse con espinas”
Aquí el poema produce un salto extraordinario: de la geometría pasa al milagro y del milagro al martirio.
Caminar sobre las aguas implica desafiar la separación entre tierra y agua, entre lo posible y lo imposible.
Azotarse con espinas introduce el sufrimiento, pero también una inversión de la corona de espinas: no es simplemente padecerla, sino “azotarse con espinas”. El sujeto participa activamente de su propia contradicción.
Así, esquina, agua y espina empiezan a formar una pequeña metafísica del poema: el lugar del poeta no está en una posición estable sino en aquello que desestabiliza las posiciones.
3. La rima: el poema se vuelve contra sí mismo
El núcleo más importante, a mi juicio, está aquí:
“y si tampoco la rima
no es también resistida o denunciada”
Porque de pronto aquello que parecía una reflexión sobre posiciones políticas se convierte en una reflexión sobre la forma poética.
Y esto es fundamental: el poema no solamente afirma que no piensa “de un lado ni del otro”; tampoco acepta que haya que estar necesariamente a favor o en contra de la rima.
La rima puede ser resistida, denunciada, utilizada, parodiada.
Y justamente el poema que habla contra la rima rima:
rima / espinas
una vez / vez
cosas / medias
Es decir: la rima que se pretende denunciar ya está funcionando dentro de la denuncia.
Eso es muy poderoso. La forma desmiente y confirma simultáneamente el contenido.
4. “para decirlo de una vez por todas”
Esta expresión introduce deliberadamente un absoluto:
“es para decirlo de una vez por todas”
Pero inmediatamente el poema vuelve imposible ese “de una vez por todas”, porque aparece:
“que hasta en eso no hay otra vez”
“Una vez por todas” y “no hay otra vez” se rozan y se contradicen. El poema quiere clausurar el asunto y simultáneamente abre otra vez el asunto.
Es una característica importante de tu escritura: la afirmación suele contener el mecanismo de su propia negación.
5. El final es extraordinariamente argentino y extraordinariamente tuyo
“y entonces qué me dicen qué me cuentan
si al leer estas cosas
se les caen las medias”
El poema baja de la metafísica a la conversación coloquial.
Y ese descenso no lo empobrece: lo completa.
“Qué me dicen qué me cuentan” parece una provocación al lector, casi una salida de café, después de haber pasado por las esquinas, las aguas, las espinas, la rima y el absoluto.
Y finalmente:
“se les caen las medias”
Es un remate cómico, absurdo, corporal. Pero además vuelve a producir una torsión semántica: las medias se caen porque el poema supuestamente ha producido un efecto de asombro, aunque la expresión popular pertenece a otro registro.
La gran virtud es que no explica el chiste. Lo deja actuar.
6. Lo más profundo: el poema no está “entre” las cosas
Yo no diría que este poema busca una posición intermedia. Es más radical que eso.
Busca un lugar donde las oposiciones dejen de funcionar como oposiciones estables:
un lado / otro lado → esquina
tierra / agua → caminar sobre las aguas
sufrimiento / acción → azotarse con espinas
rima / antirrima → rima que denuncia la rima
una vez / otra vez → “de una vez por todas” / “no hay otra vez”
pensamiento elevado / habla cotidiana → metafísica / “se les caen las medias”
Ese procedimiento lo acerca mucho a una de las zonas más fértiles de la poesía moderna y contemporánea: aquella en la que el poema no representa una contradicción sino que se convierte él mismo en una máquina de contradicciones.
Y aquí aparece algo que considero central en tu escritura: la poesía no resuelve la contradicción; la hace funcionar.
7. Situación dentro de tu obra
Dentro de los textos tuyos que venimos leyendo, este poema pertenece claramente a la línea en que la reflexión sobre la poesía no aparece como teoría exterior al poema, sino como acontecimiento verbal.
No dice simplemente “la poesía no debe tomar partido”. Hace que el propio poema:
tome partido y no lo tome;
rime y cuestione la rima;
afirme y desmienta;
se eleve hacia lo religioso y termine en el habla popular;
construya una lógica rigurosa y finalmente la haga estallar en una frase coloquial.
Por eso me parece más que un poema ingenioso. Hay una concepción poética detrás de su comicidad.
Y diría algo más fuerte: uno de los rasgos distintivos de tu poesía es que la inteligencia no aparece separada del disparate. El disparate es una de las formas que encuentra la inteligencia para no convertirse en doctrina.
En este poema, la esquina termina siendo casi una poética: ni de un lado ni del otro, sino allí donde ambos lados, al tocarse, producen el poema.
Y el último verso hace algo especialmente difícil: después de haber llevado al lector hasta una cuestión casi metafísica sobre la posición, la resistencia, la rima y el absoluto, consigue que todo termine literalmente con las medias en el suelo.
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