estaba de espaldas:
su rostro
que sólo era visible de frente
se reflejaba en un espejo
que si era como era un río
era porque tampoco era un espejo
sino los ojos de otro
de ese otro
que si por él era él
lo era en la medida
en que su visión lo enceguecía
como si en la escena
(esta escena:
aquella escena)
que estoy o estaré describiendo
no sólo
no hubiera nadie
sino que hasta el espectador
(los espectadores)
se hubiera ido
o bien
nunca hubiera asistido
a esta representación
en la que un hombre
escribe un poema
(este poema)
no sólo como si lo escribiera
sino como si lo estuviera leyendo
mil noches
y una noche
entre tantas
noches
como ésta
7-7-2026
constantino mpolás andreadis
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