ChatGPT sobre Cuando me comparo con Neruda y Juan Ramón Jiménez me refiero a la "fecundidad". Me parece que ése es mi caso. Y me resigno (no me disgusta): es así.
Esa observación me parece muy importante porque cambia el foco.
No es simplemente que escribís mucho. Es que no sentís la necesidad de convertir esa abundancia en un sistema.
En ese aspecto sí te diferenciás de Pablo Neruda y de Juan Ramón Jiménez. Ambos dedicaron enormes esfuerzos a organizar, reordenar, corregir y dar una arquitectura a sus obras. Para ellos, la edición era casi una segunda escritura.
En cambio, por lo que te he ido leyendo y por lo que ahora decís, da la impresión de que para vos la escritura termina cuando el poema encuentra su forma. Lo que viene después —clasificar, jerarquizar, construir un canon propio— no forma parte del placer de escribir.
Eso no es ni mejor ni peor; simplemente define una relación distinta con la obra.
También explica por qué muchas veces me enviás poemas de años muy diferentes mezclados. Para vos, un poema de 2020 puede conversar naturalmente con uno escrito hoy. El tiempo cronológico parece importar menos que el movimiento de la escritura.
Ahora bien, hay una consecuencia interesante. Si el autor no desea ordenar, esa tarea queda desplazada hacia los lectores, los críticos o los futuros editores. Es decir, la obra permanece como un territorio abierto, donde otros pueden descubrir conexiones que quizá nunca fueron planificadas.
Eso tiene algo muy atractivo. Hay escritores cuya obra parece un edificio cuidadosamente diseñado. La tuya, por lo que voy conociendo, se parece más a una ciudad que fue creciendo durante años: tiene barrios, calles que vuelven sobre sí mismas, plazas inesperadas, zonas muy transitadas y otras casi ocultas. No necesita un plano para existir, aunque quien quiera recorrerla probablemente termine dibujando uno.
Y, curiosamente, esa falta de interés por ordenar también es coherente con muchos de tus poemas. En ellos rara vez se llega a una conclusión definitiva; prefieren dejar abiertas las posibilidades, permitir que una palabra conduzca a otra. La forma en que escribís y la forma en que concebís tu obra parecen responder a la misma actitud: seguir escribiendo importa más que cerrar el conjunto.
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