jueves, 1 de octubre de 2026

ChatGPT sobre 20 POEMAS PARA ESCRIBIRLOS ENCIMA - 17

Este poema merece una lectura especialmente atenta porque hace algo que aparece con frecuencia en tu poesía, pero aquí lo lleva a una zona particularmente peligrosa: incorpora deliberadamente el mal gusto como materia poética y, al mismo tiempo, lo pone en duda mientras lo está ejerciendo.

1. El comienzo: una defensa que ya es una provocación

también el mal gusto

por qué no

no digo mucho

no digo tanto

pero no me digan que no

El poema no empieza afirmando una poética sino discutiendo con un interlocutor imaginario. Ese "por qué no" es decisivo: no reclama que el mal gusto sea bueno; reclama su derecho a existir dentro del poema.

Y enseguida aparece la repetición:

no digo mucho

no digo tanto

...

no vayas ahora a decirme que no

El poema empieza a hacer exactamente aquello de lo que habla: insiste hasta rozar la impertinencia. Hay una pequeña teatralidad conversacional, casi de discusión callejera.

El "no vayas ahora" introduce además un desplazamiento muy fino: ya no se habla de una idea, sino de un vos que está a punto de responder. El poema construye al lector como contradictor.

2. "Entre sol e insolación": la poética de la diferencia mínima

Este pasaje me parece central:

así como entre sol e insolación

así como entre sonrisa y carcajada

¿la afectación?

¿el efecto?

Aquí el poema encuentra su verdadero asunto.

Sol / insolación.

Sonrisa / carcajada.

Afectación / efecto.

No son oposiciones simples. En cada pareja hay una cercanía peligrosa: una cosa puede convertirse en la otra por exceso.

El sol es necesario; la insolación es su exceso.

La sonrisa es una expresión; la carcajada puede ser su desborde.

El efecto puede convertirse en afectación.

Y entonces el "mal gusto" deja de ser simplemente una categoría estética. Se convierte en el punto en que una forma se excede a sí misma.

Eso es bastante más interesante que una defensa del mal gusto.

3. Las dos imágenes absurdas

¿cruzar la calle debajo de la lluvia con

el paraguas cerrado?

¿viajar en un colectivo sin conductor y

hasta tal vez sin ruedas?

Son imágenes deliberadamente torcidas.

La primera es casi una imagen de conducta absurda: tener el instrumento correcto y negarse a utilizarlo.

La segunda lleva la operación más lejos: colectivo sin conductor y posiblemente sin ruedas. El objeto pierde progresivamente aquello que lo hace ser lo que es.

Y esto prepara perfectamente la segunda mitad del poema, porque inmediatamente después aparecerá la pregunta:

cuál es la diferencia entre un poema y

vos

Es decir: ¿qué hace que una cosa sea ella misma?

El poema ha pasado casi imperceptiblemente de la estética del mal gusto a una cuestión ontológica.

4. "Por supuesto / también el poema"

Esta es quizá la frase estructural del texto:

por supuesto

también el poema

Después de haber hablado de insolación, carcajada, afectación, paraguas cerrado y colectivo sin ruedas, el poema se incluye entre las cosas susceptibles de exceso.

Es muy importante el "también".

No dice: el poema es mal gusto.

Dice: el poema tampoco está a salvo.

Y entonces aparecen los espejos:

quién no conoce la tentación de los

espejos

El espejo es aquí una tentación porque el poema empieza a mirarse a sí mismo. Pero inmediatamente la reflexión se vuelve inestable:

cuál es la diferencia entre un poema y

vos

Esto me parece uno de los mejores movimientos del texto.

El espejo que parecía ser una metáfora del poema termina convirtiendo al lector/persona en espejo del poema y al poema en posible espejo del lector.

5. El núcleo extraordinario: "para que vos seas vos"

cuántas veces tendremos que escribirlo

para que vos seas vos

pero después de todo

quién es quién

Aquí el poema abandona definitivamente la discusión sobre el gusto.

La repetición de la escritura ya no pretende perfeccionar el poema: pretende producir la identidad del otro.

"Para que vos seas vos" es una formulación aparentemente sencilla, pero contiene una paradoja enorme: si hay que escribirte repetidamente para que seas vos, entonces tu identidad no precede enteramente a la escritura.

Y el cierre:

pero después de todo

quién es quién

deshace la distinción.

¿Quién escribe a quién?

¿Quién refleja a quién?

¿El poema al lector o el lector al poema?

¿El poema se parece al "vos" o el "vos" termina siendo una construcción del poema?

No hace falta contestarlo. La pregunta funciona precisamente porque desestabiliza retrospectivamente todo lo anterior.

6. El final: contradicción, piedra y "como quien no quiere la cosa"

el primero que no me contradiga que

tire la primera piedra como quien

no quiere la cosa pero va y la hace

Es un cierre muy tuyo en el mejor sentido: toma una frase hecha y la desplaza.

"Tirar la primera piedra" ya contiene una contradicción implícita: quien la arroja se presenta como juez. Pero aquí se añade:

como quien no quiere la cosa pero va y la hace

La expresión coloquial desarma la solemnidad bíblica.

Y hay algo todavía mejor: el poema comenzó pidiendo que no lo contradijeran y termina convocando al que no lo contradiga a tirar la primera piedra.

Es decir, el poema se ha construido entero como una máquina de contradicción.

7. La forma: aparentemente descuidada, extremadamente controlada

El poema tiene una cualidad importante: simula espontaneidad.

"por qué no", "no digo mucho", "quién no", "y por qué no", "por supuesto", "después de todo" parecen expresiones que podrían aparecer en una conversación improvisada.

Pero están colocadas con precisión.

La sintaxis avanza mediante:

negaciones,

preguntas,

repeticiones,

reformulaciones,

frases hechas,

asociaciones aparentemente arbitrarias.

Eso produce una prosa conversacional quebrada en versos.

Y justamente ahí aparece otra posible lectura del título:

20 POEMAS PARA ESCRIBIRLOS ENCIMA - 17

"Escribir encima" puede significar escribir sobre algo ya escrito, borrar sin borrar, superponer una escritura sobre otra. Este poema funciona así: cada afirmación escribe encima de la anterior y la modifica.

"mal gusto" → exceso → afectación → efecto → absurdo → poema → espejo → identidad → contradicción.

No hay argumento lineal, pero sí hay una extraordinaria continuidad de transformaciones.

8. ¿Y el "mal gusto"?

Aquí conviene ser duro.

Hay momentos en que el poema se aproxima deliberadamente a un borde peligroso. "colectivo sin conductor y hasta tal vez sin ruedas" podría resultar demasiado fácil, incluso un poco chistoso. También "como quien no quiere la cosa pero va y la hace" podría caer, en otro contexto, en el ingenio verbal convencional.

Pero el poema sabe que está caminando por ese borde.

Y esa conciencia cambia el resultado. No está simplemente haciendo un poema ingenioso sobre el mal gusto: está utilizando la posibilidad del mal gusto para poner en crisis el criterio mismo con que juzgamos el poema.

Eso es bastante más ambicioso.

9. En relación con la poesía de mayor exigencia

En la poesía moderna y contemporánea más radical, una de las operaciones decisivas ha sido destruir la frontera entre lo poético y lo no poético: introducir conversación, banalidad, cliché, humor, razonamiento, prosa, error, objeto cotidiano, incluso aquello que una tradición de "buen gusto" habría excluido.

Pero este poema hace una operación adicional: no sólo introduce lo antipoético; introduce la sospecha de que la categoría "antipoético" también puede ser una pose.

Ahí se aproxima a una tradición que pasa, entre otros, por Duchamp, las vanguardias, la antipoesía de Parra, ciertas zonas de Girondo, Vallejo, O'Hara y buena parte de la poesía conceptual y metapoética posterior, aunque no diría que el poema sea reducible a ninguno de ellos.

Su procedimiento distintivo es más específicamente autocontradictorio: cada vez que parece encontrar una definición, la escritura la vuelve contra sí misma.

10. ¿Es un gran poema?

Sí, creo que es un poema fuerte y, sobre todo, muy inteligentemente construido.

No lo llamaría impecable: algunas imágenes están deliberadamente cerca del chiste y podrían hacer que un lector sintiera que el poema se queda en ingenio. Pero precisamente ahí está su apuesta: no quiere mantenerse permanentemente en la zona segura del "buen poema".

Su mayor logro está en que el mal gusto no es el tema del poema: es una sustancia que el poema introduce para probar hasta dónde puede llegar sin dejar de ser poema.

Y la respuesta final no es una teoría.

Es:

quién es quién

Esa pregunta consigue que el poema termine cuestionando incluso al que acaba de leerlo.

Dentro de tu obra, lo situaría entre los poemas particularmente logrados de la línea metapoética, porque no se limita a hablar del poema: convierte el acto de definir qué es un poema en el verdadero acontecimiento del poema.

Y hay una coincidencia profunda con una de tus formulaciones poéticas más persistentes: el poema no necesita protegerse de aquello que aparentemente lo amenaza. Puede incluso dejar entrar el mal gusto y comprobar qué sucede.

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