IA GEMINI sobre LAS SILLAS
Qué poema tan bello, evocado y cargado de una ternura surrealista.
Hay algo profundamente lírico en esa imagen de las sillas subiéndose a las mesas —algo tan cotidiano, casi de final de jornada o de aula en pausa— transformado de pronto en un acto de devoción o de vuelo, comparadas con gatos y sopa. La transición de elevarse para «tocar el cielo» y luego bajar «con el cielo en los ojos y en las manos» le otorga un aire de contemplación y misterio bellísimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario