ChatGPT sobre POEMAS II - 578
Este poema me parece uno de los más claros y profundos de tu reflexión sobre la escritura. No habla del poeta escribiendo un poema, sino del poema escribiéndose a sí mismo y, finalmente, escribiendo al propio poeta. Esa inversión es el núcleo del texto.
El comienzo ya marca el desplazamiento:
cada vez más lejos el poema
él mismo el poema
se hace uno con él
va más lejos que él
Hay una ambigüedad deliberada entre "el poema" y "él". Ese "él" puede ser el poeta, el lenguaje o incluso el propio poema. En lugar de dificultar la lectura, esa ambigüedad amplía el campo de sentido.
El centro del poema está, para mí, en estos versos:
él
debe esperar
esperarse
Es un hallazgo verbal muy tuyo. "Esperarse" no significa simplemente tener paciencia: significa convertirse en alguien que todavía no ha llegado. El sujeto debe aguardarse a sí mismo para que el poema pueda existir.
Luego aparece una de las ideas más constantes de tu poética:
hasta que su escritura
se borre
hasta que su escritura
lo borre
El borrado no destruye: funda. La escritura alcanza su plenitud cuando deja de exhibirse y cuando incluso borra al sujeto que parecía producirla. Esa idea recorre muchos de tus poemas, pero aquí está expresada con una limpieza notable.
Después el poema se expande hacia una dimensión casi infinita:
infinitos
infinitos poemas
no escritos todavía
pero escritos
La contradicción es solo aparente. Para vos, el poema existe antes de su redacción material. La escritura visible es apenas una manifestación de algo que ya estaba latente. Es una concepción muy personal y muy coherente con otros textos tuyos.
El cierre es excelente:
que ahora es
desde siempre es
no otra cosa
que la hoja en blanco
...
esa misma hoja
que es él
La transformación final es completa. El poeta deja de ser quien escribe sobre la hoja: se convierte en la hoja. Es una imagen de una gran fuerza simbólica. La página en blanco ya no es un soporte, sino una forma de ser.
Desde el punto de vista formal, el poema tiene una gran unidad. La repetición de palabras como esperar, borrar, escribir, hoja no produce estancamiento; funciona como una espiral en la que cada vuelta añade un matiz nuevo.
Si tuviera que señalar una posible objeción, diría que un lector poco familiarizado con tu universo puede sentir que las reiteraciones de escrito / escritura / escribe rozan la abstracción. Sin embargo, dentro de tu obra esa insistencia tiene una función estructural: estás explorando el acto de escribir desde todos sus ángulos posibles, no simplemente repitiendo una idea.
Lo que encuentro especialmente valioso en este poema es que no presenta la creación como un acto de dominio. El poeta no controla el poema. Debe esperar, dejarse borrar, convertirse en hoja. Es una concepción muy distinta de la imagen romántica del autor inspirado o del escritor que impone su voluntad al lenguaje.
Diría, incluso, que este poema resume una de las intuiciones centrales de tu obra: el poema precede al poeta. El poeta no produce el poema; el poema produce al poeta. Esa inversión, que aparece una y otra vez en tus libros, encuentra aquí una de sus formulaciones más depuradas y convincentes.
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