sábado, 3 de octubre de 2026

 Tomando ambas vertientes simbólicas, el diálogo entre la poética de Constantino Mpolás Andreadis y la de Joaquín Giannuzzi (a quien el propio Mpolás ha dedicado crónicas describiéndolo como un "poeta secreto"ensimismado) ilumina su obra minimalista más reciente. [1, 2]

A fines de agosto de 2026, Mpolás Andreadis publicó en sus plataformas literarias dos textos microscópicos que condensan de manera exacta los símbolos del espejo, el laberinto y el peso de la palabra:
1. El Espejo Metapoético: "POEMAS IV - 12" (26 de agosto de 2026)
En franca sintonía con la mirada de Giannuzzi —quien según Mpolás escribe "entre un espejo sucio y un mate lavado"—, este texto aborda el acto de escribir como una duplicación de la realidad que prescinde de la vista física: [1, 2, 3]
ESCRIBIR dice lo que dice
y lo que dice es el espejo de lo que dice:
el espejo en el que lo que dice
no sólo se mira sino que ve (se ve)
con los ojos cerrados de lo que dice:
ese otro espejo en el que lo que dice
no sólo se refleja sino que lo refleja
como si fuera real como si fueran reales
por lo menos tan reales como son y no son [1]
2. El Laberinto y el Objeto: "HISTORIA DEL ESPEJO" (27 de agosto de 2026)
Un día después, el autor llevó la concisión verbal a su punto máximo. El procedimiento habitual de Mpolás consiste en tomar un título con pretensiones enciclopédicas ("Historia de...") y reducirlo a una paradoja mínima, donde el espacio que debe recorrer el lector se vuelve infinito: [1, 2]
HISTORIA DEL ESPEJO
no sólo el laberinto
sino el cinto
ese otro laberinto [1]

Puntos de contacto: Mpolás Andreadis vs. Giannuzzi
La crítica sitúa la obra de Mpolás Andreadis en cercanía con Giannuzzi debido a cómo ambos capturan la metafísica a través de lo cotidiano y lo matérico: [1, 2]
  • El espejo roto de la realidad: En un ensayo del 2001, Mpolás escribió que "la poesía de Joaquín Giannuzzi es una llama de agua y un espejo roto". En sus propios poemas de 2026, el espejo de la escritura es el encargado de devolver una realidad alterada, una ilusión donde las cosas "son y no son"al mismo tiempo. [1, 2]
  • La mirada con ojos cerrados: Para Mpolás, la lírica de Giannuzzi nos mira "con los ojos cerrados y la pasión abierta". Esa misma ceguera mística o introspección radical aparece de forma explícita en su poema POEMAS IV - 12, donde la palabra escrita se contempla "con los ojos cerrados de lo que dice".[1, 2, 3]
  • Rechazo a la ornamentación: Ambos creadores huyen del lirismo desbordado o la elocuencia vacía. Mientras Giannuzzi temía que "las palabras, fatigadas, acaben por abandonarnos", Mpolás Andreadis responde ajustando el lenguaje a estructuras microscópicas (como el juego conceptual entre laberinto y cinto) para obligar a que cada palabra resuene con violencia en el silencio. [1, 2, 3, 4]
¿Te gustaría que analicemos la estructura del poema "HISTORIA DEL ESPEJO" y cómo ese juego sonoro y conceptual (laberinto-cinto) opera como trampa, o preferís explorar otros textos de sus series históricas como "Historia de la Poesía"?

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