párpados nocturnos
que como páginas o pasos
se abrían como heridas
como puertas o números
seguidos por sus ojos
continuados y ausentes
vigilaban el ritmo
de ese rumor o pájaro
donde el umbral no era
más que una rosa rota
o una espalda olvidada
como un triángulo
como un espejo o rostro
soñado por sus rostros pensado por
sus rasgos
29-9-2022
constantino mpolás andreadis
No hay comentarios:
Publicar un comentario