no hace falta leer a quevedo:
para leer a quevedo
tampoco hace falta
(aunque, claro, es imprescindible)
leer a berceo
y a góngora
y a san juan de la cruz:
es decir
que para leer a quevedo
hay que leer a quevedo:
y aunque baste
para leer a quevedo
leer a berceo
y a góngora
y a san juan de la cruz
lo que ni siquiera hace falta
es leer a quevedo
para leer a quevedo:
aunque eso sí
por quevedo
y góngora y argote
y lope
y berceo
es que tenemos todo el tiempo del
mundo
para leerlo
26-1-2025
constantino mpolás andreadis
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