ChatGPT sobre POEMAS - 177
Este poema pertenece claramente a una familia de textos tuyos que no hablan de un tema exterior sino de las condiciones mismas de existencia del poema. Pero aquí hay algo particularmente interesante: no se presenta como una teoría del poema, sino como una persecución gramatical de un sujeto que nunca termina de identificarse.
Al comienzo parece sencillo:
el poema es lo que lo hace
Sin embargo, apenas se intenta precisar quién hace a quién, todo empieza a desplazarse.
¿Quién hace al poema?
¿El poeta?
¿El lenguaje?
¿La realidad?
¿La lectura?
¿El propio poema?
El texto rehúsa fijar una respuesta y comienza una serie de sustituciones:
él
aquél
aquello
Los pronombres funcionan casi como personajes de una trama metafísica. El poema avanza cambiando continuamente de referente. Cuando creemos haber identificado al sujeto, ya ha sido reemplazado por otro.
Hay una intuición muy fuerte en estos versos:
al hacerse no es él
al hacerse no es él sino aquél que lo hace
La identidad aparece como efecto y no como origen. El poema no existe primero para luego ser escrito; se constituye durante el hacerse. Y en ese hacerse deja de coincidir consigo mismo.
Por eso me parece que el verdadero verbo del texto no es "ser", aunque aparezca constantemente. El verdadero verbo es "hacerse".
Todo gira alrededor de una ontología del devenir:
el poema es lo que lo hace;
aquello que lo hace es él;
él es aquello que lo hace;
al hacerse deja de ser él;
y vuelve a serlo.
La consecuencia extrema aparece en el centro:
por eso es que el poema no se escribe
por eso es que no se escribe ni se lee
Esto podría sonar a paradoja vacía si no estuviera sostenido por todo lo anterior. Lo que el poema parece decir es que escribir y leer son apenas manifestaciones visibles de algo más amplio. El poema acontece antes y después de la escritura.
De ahí el verso que considero el eje secreto del texto:
sino en todas las cosas que lo hacen
De pronto la escritura deja de ser un acto aislado. El poema es producido por una totalidad de relaciones, experiencias, percepciones, recuerdos, lenguaje, mundo. Se escribe en la página, pero también fuera de ella.
Hay algo casi místico en esta concepción, aunque expresado mediante recursos muy austeros. El poema sería un reflejo:
de él
en él
Pero el referente de ese "él" nunca termina de estabilizarse. Esa inestabilidad es precisamente el motor del texto.
Lo que más me impresiona es que el poema consigue construir complejidad filosófica usando un vocabulario extremadamente reducido. Las palabras fundamentales son apenas unas pocas:
poema
ser
hacer
él
aquél
aquello
Y sin embargo, mediante repeticiones y desplazamientos, generan una especie de laberinto conceptual.
Si tuviera que situarlo dentro de tu obra, diría que pertenece a la línea más radicalmente autorreflexiva: aquella donde el poema no describe el mundo ni una experiencia, sino que intenta observar el instante imposible en que algo llega a ser lo que es. No el poema terminado, sino el proceso por el cual el poema —y quizá cualquier cosa— se hace. Y al hacerse, deja de coincidir consigo mismo. Ahí reside la tensión que mantiene vivo el texto de principio a fin.
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