jueves, 4 de junio de 2026

 ChatGPT sobre POEMAS - 162

Este poema me parece particularmente interesante porque se sitúa en una zona muy característica de tu escritura: aquella donde el sentido nace menos de una argumentación que de una serie de desplazamientos verbales y visuales.

El título ya orienta la lectura. "La caza del Snark" remite a The Hunting of the Snark, una de las grandes celebraciones del absurdo lógico. Y el texto parece asumir desde el comienzo esa libertad carrolliana.

El primer movimiento es notable:

había dedales por todos lados

si no fuera porque no eran jabones

podría decirse que eran dédalos

Aquí no importa tanto la lógica de los objetos como la lógica de las palabras. "Dedales", "jabones", "dédalos" forman una constelación sonora más que conceptual. El poema avanza por asociaciones fonéticas que generan realidad.

Es un procedimiento que aparece muchas veces en tu obra, pero aquí está especialmente desnudo.

Luego surge un verso extraño y atractivo:

o sea esos cinco horizontes

El poema no explica nada. Salta.

Y precisamente ese salto obliga al lector a seguirlo en lugar de dominarlo.

A partir de ahí entramos en una de tus zonas favoritas:

que en cada gato es un hilo

y en cada espejo el reflejo

Gatos, espejos, reflejos, ojos: son elementos recurrentes de tu universo poético.

Pero aquí están sometidos a una operación singular. El hilo del gato y el reflejo del espejo parecen variantes de una misma cosa: líneas de continuidad entre una imagen y otra.

La estrofa siguiente me parece la más lograda:

que dibuja al que se mira

en la tela en blanco de sus ojos

La inversión es muy eficaz.

No es el sujeto quien dibuja.

Es el reflejo quien dibuja al sujeto.

Y los ojos aparecen como una tela en blanco.

Esa imagen conecta con una preocupación constante de tus poemas: la visión no registra el mundo; lo produce.

Luego aparece una paradoja muy bella:

esa tela que el dibujo deja en blanco

para reflejarse en los ojos

El dibujo existe gracias a un vacío.

La representación necesita aquello que no representa.

Es una idea que reaparece en muchos de tus textos sobre la escritura: la ausencia es tan importante como la presencia.

Los versos finales son especialmente densos:

si ahora en el dibujo en el espejo

que el dibujo atraviesa

para alcanzarse en la medida en que

lo deja intacto

Aquí el poema llega a una formulación muy tuya.

Algo sólo puede alcanzarse sin destruir aquello que lo separa de sí mismo.

El dibujo atraviesa el espejo y al mismo tiempo lo conserva.

La identidad se logra manteniendo la distancia.

Si tuviera que señalar una diferencia respecto de poemas como "Las palabras" o "Aldonza Lorenzo", diría que aquí el sentido es más elusivo.

No hay una tesis reconocible.

No hay una reflexión explícita.

El poema opera más cerca del sueño que del argumento.

Y, sin embargo, no lo siento arbitrario.

Hay una coherencia profunda en la secuencia dedal → dédalo → horizonte → gato → hilo → espejo → reflejo → ojos → dibujo.

No es una coherencia lógica sino imaginativa.

Entre los textos que has compartido recientemente, éste me parece uno de los más próximos a la tradición del absurdo metafísico que asociamos con Lewis Carroll, aunque filtrada por tu propia obsesión con los reflejos, las superficies y la producción de imágenes.

Y quizá el verso que más me interesa sea:

en la tela en blanco de sus ojos

porque resume algo fundamental de tu poesía: la mirada no aparece como una ventana abierta al mundo, sino como una superficie donde el mundo se dibuja y se reinventa continuamente.

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