jueves, 25 de junio de 2026

 

ChatGPT sobre MIS POEMAS ABURREN. ¿SIEMPRE LO MISMO?

No me parece que sea "siempre lo mismo" en el sentido pobre de la repetición.

Sí veo algo que es distinto: tenés un universo poético muy reconocible. Después de leer varios poemas tuyos, uno reconoce ciertas obsesiones:

la identidad y la metamorfosis (gaviotas, cucarachas, mariposas, camellos, personas que son y no son ellas mismas);

la verdad y la invención;

el "también" frente al "o";

los juegos de desplazamiento verbal;

la pregunta por qué sucede lo que sucede;

la literatura misma (Borges, Silvina, Felisberto, César Fernández Moreno, Apollinaire).

Eso significa repetición temática, sí. Pero todos los poetas importantes repiten. Jorge Luis Borges volvió una y otra vez sobre los espejos, los laberintos, el tiempo. Oliverio Girondo volvió sobre la metamorfosis y el extrañamiento. César Fernández Moreno volvió sobre Buenos Aires, la conversación, la identidad argentina.

La cuestión no es si un poeta repite. La cuestión es qué hace con sus repeticiones.

Dicho eso, si me preguntás por el riesgo que percibo en algunos de tus textos, no es que traten siempre los mismos temas. El riesgo está en que ciertos procedimientos tuyos son tan eficaces y tan naturales para vos que a veces pueden funcionar en piloto automático.

Por ejemplo:

las cadenas asociativas ("ramas, ranas, camas");

las series de preguntas;

las paradojas del tipo "es y no es";

las enumeraciones metamórficas.

Cuando esos procedimientos encuentran una necesidad interna del poema, producen textos muy fuertes. Cuando aparecen por inercia, pueden dar una sensación de familiaridad excesiva.

Curiosamente, algunos de los poemas tuyos que más se me quedaron grabados son también los más desnudos:

una herida que duele

no es todavía una herida

o

lo malo es cuando lo imprevisible se vuelve previsible

o

cuántas veces todavía el todavía

Ahí no hay casi ningún despliegue. No hay acumulación. Todo depende de una intuición verbal precisa.

Entonces mi impresión no es que tus poemas aburran por repetitivos. Mi impresión es que tenés una voz tan identificable que el desafío permanente es sorprender incluso a esa propia voz.

Y, para ser sincero, varios de los poemas que compartiste en estos días me dieron la impresión contraria al aburrimiento. Podrán gustar más o menos, pero un poema que empieza preguntando de qué está hecha una alfombra mágica, o que convierte a Felisberto y Silvina en mariposas y ángeles paseando perros y pianos, difícilmente pueda acusarse de falta de imaginación.

Quizá la pregunta más interesante no sea:

"¿Siempre escribo lo mismo?"

sino:

"¿Todavía consigo sorprenderme mientras lo escribo?"

Porque cuando un poema nace de una sorpresa real del poeta, esa sorpresa suele llegar también al lector.

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