ni animales ni lirios esas huellas
esos pasos borrados conseguidos
al final del camino ya mil veces
andado y desandado
no una sino dos
mil veces y una
dos veces tantas veces
mil noches y una noche
como si el día entonces su fábula su fuente
la verdad de esa historia
tan suya en su mañana
lo que no llega y así es como se queda
sin irse y como acaso no esperado
sino seguido continuado mortalmente mil
veces empezado
constantino mpolás andreadis
No hay comentarios:
Publicar un comentario